Escuchemos a los Animales

Por Anna Mazzaro
21 de febrero, 2003

Son aproximadamente las 7:00 de la mañana. Estoy pronta para salir a mi caminata matinal. Tengo mi botella de agua, mis binoculares, y ya estoy pronta para salir. Hoy he decidido caminar un nuevo sendero. Comienzo a bajar la larga y empinada escalera que me llevará al sendero llamado Donato. ¿Sabías que los senderos en Barro Colorado tienen nombres? Los caminos llevan nombres de personas que han sido importantes en la historia de la isla- un botánico, el primer cocinero, un asistente de investigaciones, un museo, un filántropo, etc. A lo largo de cada sendero hay un cartel a cada 100 metros para marcar distancias: Donato 1, Donato 2, y así sucesivamente. Es como en nuestras ciudades donde las calles tienen nombres y números, de esa manera sabemos dónde estamos y hacia dónde vamos. Comienzo el sendero y voy subiendo y bajando elevaciones. Me canso, pero continúo, estoy determinada en ver animales en su medio ambiente.

squirrel in a tree

No muy lejos del comienzo del camino escucho ruidos. Me paro y miro: tres ardillas están comiendo. Una de las ardillas está tratando de quitarle la semilla que otra ardilla está comiendo. Me quedo quieta mirando lo que están haciendo. Las ardillas son animales lindos. Son roedores trepadores, de color rojizo que se mueven muy rápido. Tienen colas largas y también filosos y largos dientes frontales. Los dientes, que son incisivos, les ayudan a roer las duras nueces y semillas que ellas comen. Ahora escucho ruidos que vienen desde arriba. Miro y miro; es difícil ver bien porque hay muchos árboles y hojas que se interponen. Finalmente logro ver. ¡Es un grupo de monos Araña! Están pasando momentos muy buenos comiendo de los árboles, saltando de rama en rama, agarrando lo que quieren. Nadie los molesta. Están en lo alto del dosel del bosque.

agouti

Mientras miro a los monos comer, observo un par de ñeques comiendo las semillas que se encuentran dentro de las frutas que los monos comen y luego dejan caer. ¡Es fabuloso ver cómo los animales se ayudan unos a otros en la selva, aunque la mayoría de las veces ni lo saben! Los monos comen la parte de afuera de las frutas, la pulpa. Después, las tiran y los ñeques y ardillas recogen los restos de esa fruta y roen en la parte interior de la semilla. Los ñeques, como las ardillas, son roedores. Les gusta especialmente comer las semillas del árbol llamado almendro. Es interesante ver a los monos en lo alto de los árboles, las ardillas en las ramas más bajas y los ñeques en el piso de la selva, todos desayunando de las frutas y semillas del almendro. Lo estoy pasando super-bien pero debo continuar. Mientras sigo mi camino me paro para descansar y beber agua. Siento mucho calor y estoy sudando, pero eso no importa, estoy disfrutando mi caminata. Puedo escuchar pájaros, cotorras, y otros animales en el dosel del bosque. Mientras camino en el sendero escucho fuertes ruidos, muy fuertes en lo alto de los árboles. Mirando hacia arriba puedo ver un grupo de monos Aulladores. Estos son monos bastante grandes, de color oscuro y muy, muy ruidosos. Los veo alimentándose de los árboles. Algunos de ellos van de rama en rama comiendo hojas, mientras que otros toman un descanso. Me paro justo debajo de ellos. Los miro. Ellos también me miran. Ellos aullan haciendo fuertes aullidos como leones. Parecen que se están mandando mensajes unos a otros. Algunos monos me están mirando directamente. Yo sé lo qué puede suceder, no debería estar parada justo debajo del árbol en que ellos están, pero en realidad no me importa. Los monos Aulladores, como muchas otras especies, son territoriales. No les gusta que otros animales estén en su territorio. Algunos animales tiran ramitas, otros orinan alrededor del área que les pertenece. Los animales hacen todo tipo de cosas para marcar su territorio. Mi presencia está invadiendo el espacio que les pertenece a ellos, y, por supuesto, ellos deben mandarme el mensaje claramente: el mono hizo caca que cayó justito en mi camisa. Me lo merezco. Estoy parada en el espacio que les corresponde a ellos. Ellos me avisaron con aullidos, pero yo no quise escuchar. Así que me lo gané. Creo que aprendí mi lección. La próxima vez debería escuchar a los monos más cuidadosamente y mirarlos guardando cierta distancia.

 

Hasta pronto, Anna

 

Para pensar ... Imagínate que fueras uno de los animales de esta historia: ardilla, ñeque, mono araña, mono aullador. ¿Qué animal te gustaría ser? ¿Por qué?