Un Reptil Memorable

ferdela

Un Reptil Memorable

 

Estuve toda la mañana caminando por los senderos buscando mamíferos, que registro en un censo que hago de animales. Es un cambio agradable encontrarse con un reptil especial de vez en cuando. Al final de los cuatro kilómetros de mi caminata matinal, me apuraba a bajar la montaña camino al laboratorio. Bajaba cada escalón saltando, aumentando mi velocidad mientras continuaba mi camino. De repente, me paré debajo de una rama que se encontraba en el sendero cuando, la alarma se encendió en mi cerebro antes de que yo supiera lo que estaba viendo o que pudiera parar. En mi cerebro conversé conmigo misma: ¡Serpiente en los escalones! ¡¡¡Serpiente GRANDE!!!... La cabeza de la serpiente está mirando en dirección opuesta a mí (lo que es muy bueno)...¡no le pises la cola! ¡Cambia de dirección! Mueve tu pie hacia el costado. ¡¡NO aterrices en esta enorme bestia!!

Era una Boa constrictora acostada en los escalones. Era más larga que 5 bloques de cemento puestos como escalones en el sendero. Su cabeza y cuello pasaban el primer bloque cuando se extendía y su cola sobrepasaba por unos 15 cm (6 pulgadas) el último bloque. Usé la tapa de mi cuaderno de notas para medir el ancho del escalón: 17.5 cm. El espacio entre cada bloque era de aproximadamente 60 cm. En total resultó medir de más de 3.5 metros de largo (¿cuántas pulgadas o pies?). Su cuerpo era muy grueso, tan grueso que yo no hubiera alcanzado a poner los dedos de mis dos manos alrededor de la mitad de su cuerpo. Era la serpiente más grande que había visto fuera del zoológico. A pesar de ello, no fue un record ya que la boa más grande que se haya reportado que se encontró en una selva ha sido de 6 metros. La piel [aprieta en la palabra para ver la foto] de la serpiente era lustrosa e irradiaba brillosos colores como el arco iris. Al mismo tiempo tenía una bonita y complicada secuencia de patrones formados por colores marrón y negro en un fondo de color bronceado. Preparé mi filmadora en el piso y la dejé correr. Luego, caminé hacia donde estaba la serpiente y la toqué [ aprieta en la palabra ]. En el video, puedes ver que ésto no fue algo que a la serpiente le gustará mucho, entonces ella (porque creo que era una hembra) movió su cabeza y comprimió su cuello para así tomar una posición de ataque para morderme. Ella mantuvo su cabeza orientada a la dirección en que yo me encontraba mientras yo me movía poniendo cierta distancia entre nosotras dos. Su lengua [aprieta en la palabra ] entraba y salía de su boca para recoger las moléculas del aire, parecía determinada a averiguar qué clase de criatura yo sería. Una boa [aprieta en la palabra] con una cabeza tan grande tiene numerosos dientes que pudieran hacerle mucho daño a mi mano, así que la dejé sola.

Tal vez tú quiera aprender más sobre las boas, http://en.wikipedia.org/wiki/Boa_constrictor.

 

Adiós, Jackie